Es habitual en las entrevistas periodísticas preguntar qué libro se llevaría usted a una isla desierta. Es evidente que en una isla desierta ninguna obra de arte tendría la utilidad de un manual de supervivencia que explicase, por ejemplo, modos de ahuyentar a los insectos. En realidad, lo que se está preguntando es cuál es el libro que puede leerse una y otra vez y cuyas lecturas sucesivas proporcionan perspectivas nuevas, de forma que nunca se percibe la obra como algo sabido que pueda aburrir. Unos piensan en el Quijote, otros en la Biblia o las tragedias de Shakespeare. En five-fingers hemos estado reflexionando sobre el tema y hemos llegado a esta conclusión, a una isla desierta nos llevaríamos la música de Beethoven.

Somos lo bastante prudentes para no afirmar que Beethoven es el músico más grande que haya existido, pero decimos que ninguno es más grande que Beethoven y estamos dispuestos a retirar el saludo a quien diga lo contrario, así que esto es lo que hay y todos saben a qué atenerse.

beethoven

Beethoven nació el 16 de diciembre de 1770 en Bonn (Alemania) y murió en Viena en 1827. Si el mundo se rigiese por el sentido común y no por la avaricia, el 16 de diciembre sería día festivo en todos los países.

Como homenaje al genio en su aniversario podemos escuchar este fragmento de su sonata número 2 para violonchelo y piano.