Los premios Ebenezer Scrooge que concede anualmente five-fingers.es toman su nombre del personaje del Cuento de Navidad de Charles Dickens y suponen un reconocimiento para actos especialmente mezquinos perpetrados por personas conocidas. El premio es honorífico, no tiene dotación económica y, eso sí, supone pesadillas y apariciones de fantasmas durante un período de un año para el personaje premiado.

Según el diccionario de la Real Academia un acto mezquino es un acto falto de nobleza de espíritu. Como suele ocurrir, el diccionario de María Moliner da una definición mucho más precisa. En su acepción tercera dice: aplicado a personas y a sus acciones, sentimientos, etc, falto de generosidad y de nobleza, muy pegado al interés material, capaz de sentimientos y acciones de los que degradan, como la envidia, la hipocresía, la cobardía, la delación o la traición. Bajo, menudo, pequeño, a ras de tierra, rastrero, ratonil, ruin.

 

De los sinónimos que ofrece María Moliner es quizá ratonil el que mejor conviene a la persona galardonada este año.

 

Ebenezer Scrooge

 

 

Hemos de reconocer nuestra falta de objetividad a la hora de conceder el premio. Muchas veces se trata de personas que ofenden o degradan las cosas que nos gustan o que, por alguna razón, son objeto de nuestras fobias. Esto se hizo evidente el año en que premiamos a Clint Eastwood por sus westerns impresentables y pretenciosos. A los que hacemos five-fingers.es nos encantan las películas del oeste:

 

- Así que eres Jack Wilson. He oído hablar de tí.

- Y bien, ¿qué has oído?

- He oído que no eres más que un cobarde.

 

Grandioso, por favor, rebobina, quiero verlo otra vez. Son inolvidables estas secuencias en las que el malvado que abusa de su fuerza va a recibir su merecido, el mundo es justo, Teruel existe. Cómo puede uno no emocionarse con el final heróico de Grupo Salvaje. Grandes para siempre William Holden y Ernest Borgnine:

 

                                                              

 

Esto es lo contrario de la mezquindad, esto es pura nobleza de espíritu que dirían los académicos. Insistimos, nos gusta el western y no nos gusta la caricatura que de todo esto hace Clint Eastwood. Nos consta que sufrió numerosas pesadillas y apariciones de fantasmas tras la concesión del premio. Pero nos estamos desviando del tema.

Este año el premio estaba cantado. Las delberaciones han sido brevísimas. El hecho mezquino merecedor del premio ha sido la filtración por parte de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid de algunos errores cometidos en un examen por aspirantes al Cuerpo de Maestros. Los errores son lo de menos. Parece ser que algunos aspirantes no sabían nombrar las provincias que atraviesa el río Ebro. En su afán por obtener nota, algunos de ellos daban respuestas disparatadas. Pero, como hemos dicho, esto no es lo importante. Lo que importa es el intento de desprestigiar, ante la opinión pública y ante sus alumnos, a los trabajadores de la propia Consejería. Algo auténticamente mezquino. Algo verdaderamente ratonil.

Porque, vamos a ver. Aquí en five-fingers.es hay gente bastante culta y refinada. Sin ir más lejos, tenemos alrededor uno que flipa con la música de Juan Sebastián Bach, otro está viendo una película de Polanski y el tercero ha leído a Cavafis. Ninguno de los tres ha sabido contestar de forma correcta las provincias que atraviesa el Ebro. Uno de ellos se ha mostrado verdaderamente sorprendido al enterarse de que el Ebro atraviesa la provincia de Burgos. Queremos decir que tampoco la cosa es tan importante. Para que no se nos tache a todos de incultos, tenemos que decir que hay aquí, entre nuestros colaboradores, uno que lo sabe todo sobre el Ebro. Pero es que para ése, el Ebro es como el Jordán para los israelitas, el río que baña la tierra prometida. Muchas veces le hemos oído cantar el coro de los repatriados de Gigantes y Cabezudos:

Por fin te miro, Ebro famoso,

Hoy es más ancho, hoy es más ancho y más hermoso.

 

 

 

Pero de nuevo nos estamos desviando del tema. Mucho más importante que saber las provincias que atraviesa el río Ebro, debería ser por ejemplo, que un presidente del gobierno de un país de la Unión Europea hablase idiomas, aunque sea para que no aparezca despistado en las reuniones con cara de qué hago yo aquí. Todos recordamos la intervención del presidente anterior ante la Asamblea Nacional francesa. Había que oir los comentarios:

- Je ne pensais pas que les espagnols etaient si cons.

- Moi non plus.

- Les médecins sont três bons. C'est pour cela qu'ils gagnent toujours Roland Garros.

- Tous dopés.

- Il faut revenir à la guillotine.

 

Y del presidente actual ni te cuento. Pero vamos a tranquilizar a los ciudadanos. Los profesores de la escuela pública tienen una preparación excelente. Todos tienen una licenciatura universitaria, han pasado al menos cinco años estudiando en alguna facultad. Pero eso no se considera suficiente y tienen que preparar un extenso temario para presentarse a la oposición. La preparación de los candidatos a profesor no le cuesta al ciudadano ni un euro. Son los propios concursantes los que corren con los gastos. Pero ni siquiera esto basta. En la oposición se escogen los mejor preparados. El ciudadano puede llevar tranquilamente a sus hijos a la escuela pública. Por el salario que se ofrece a los profesores, no hay nadie mejor preparado dispuesto a tomar el puesto y aquí no se reparten sobres.

Por el contrario, ¿qué formación es necesaria para dirigir la Consejería de Educación de una comunidad autónoma? Nada de nada. En ocasiones, las personas que dirigen el sistema educativo público han estudiado en colegios privados y en universidades privadas de esas que venden los títulos, son absolutos desconocedores del sistema educativo, a veces son incluso enemigos de la escuela pública. Han hecho su carrera en los despachos de los partidos arrimándose a quienes les podían poner en las listas.

El Premio Ebenezer Scrooge 2013 es para la Consejera de Educación de la Comunidad de Madrid. Para ella las pesadillas y los fantasmas.

 

premioEbenezerScrooge